El hallazgo de cuatro cuerpos, incluidos dos menores de edad, en la colonia Nueva Santa María desata indignación y expone el recrudecimiento del “cobro de piso” en la Ciudad de México.
Redacción Informante
CIUDAD DE MÉXICO. — La violencia ligada al crimen organizado alcanzó un nuevo y trágico nivel en la alcaldía Azcapotzalco. Durante las últimas horas, las autoridades capitalinas confirmaron el hallazgo de cuatro personas sin vida al interior de un domicilio en la colonia Nueva Santa María. Las víctimas, identificadas como un padre, una madre y sus dos hijas menores de edad, habrían sido ejecutadas como una presunta represalia por negarse a cumplir con las cuotas de extorsión, una modalidad delictiva conocida popularmente como “cobro de piso”.
El incidente, que ha conmocionado a los residentes del norte de la capital, pone de manifiesto la vulnerabilidad de las familias frente a los grupos delictivos que buscan controlar la actividad comercial y residencial mediante el terror. Según los primeros informes periciales, el ataque fue ejecutado con extrema violencia, utilizando armas punzocortantes, lo que refuerza la hipótesis de un mensaje de intimidación directo por parte de los perpetradores hacia la comunidad local.
El desarrollo de los hechos
Los hechos fueron reportados por vecinos de la calle donde residía la familia, quienes alertaron a los servicios de emergencia tras no tener noticias de los integrantes de la vivienda durante el transcurso del día y notar anomalías en el inmueble. Al arribar al lugar, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) forzaron la entrada y se encontraron con una escena que los propios oficiales describieron como desgarradora: los cuerpos de los cuatro integrantes de la familia yacían en distintas áreas de la casa con heridas visibles.
Informes preliminares indican que el ataque ocurrió durante la madrugada, aprovechando el silencio de la zona para evitar ser detectados. Los agresores irrumpieron de forma violenta y no se reportaron señales de robo de pertenencias de valor o dinero en efectivo, lo que desvió de inmediato la línea de investigación de un asalto común hacia una ejecución dirigida.
Testimonios recabados por agentes de inteligencia sugieren que la familia ya había recibido amenazas previas. Se presume que grupos criminales que operan en la periferia de Azcapotzalco habían intentado establecer una cuota mensual bajo el concepto de «protección», a lo cual el jefe de familia se habría resistido sistemáticamente.
Respuesta de las autoridades y detenciones
Ante la gravedad del crimen, se desplegó un operativo de seguimiento masivo coordinado entre la SSC y la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX). Gracias al monitoreo de las cámaras de videovigilancia del C5 y el análisis de la ruta de escape de los presuntos responsables, las fuerzas del orden lograron rastrear a los sospechosos hasta el Estado de México.
En un operativo conjunto con la policía mexiquense, se logró la detención de cuatro individuos en el municipio de Atizapán de Zaragoza. Los detenidos, cuya identidad se mantiene bajo reserva por el debido proceso, son señalados como los presuntos autores materiales del multihomicidio. Al momento de su captura, se les aseguraron armas y otros elementos que los vinculan directamente con el lugar del crimen en la colonia Nueva Santa María.
Crisis de seguridad en Azcapotzalco
Este suceso ha desatado una ola de miedo e indignación entre los comerciantes y vecinos de la alcaldía. Durante años, la colonia Nueva Santa María se caracterizó por ser una zona residencial y comercial de clase media, relativamente tranquila. Sin embargo, en meses recientes, las denuncias por extorsión han mostrado un aumento alarmante.
Representantes de cámaras de comercio locales han señalado que el «cobro de piso» ya no solo afecta a grandes establecimientos, sino que ha comenzado a permear en pequeños negocios e incluso en viviendas particulares. La tragedia de esta familia se convierte ahora en un símbolo de la urgente necesidad de reformar las estrategias de seguridad y fortalecer los mecanismos de denuncia anónima, ya que el miedo a las represalias impide que muchas víctimas acudan a las autoridades antes de que las amenazas escalen a la violencia física.
Por su parte, el gobierno de la ciudad ha prometido que no habrá impunidad y que se reforzará la presencia policial en los puntos críticos de la alcaldía. No obstante, para la comunidad de Azcapotzalco, el vacío dejado por la pérdida de una familia completa es una herida difícil de sanar y un recordatorio brutal de la presencia delictiva en el corazón de la metrópoli.
Toda la información que necesitas saber la encuentras en nuestras redes sociales y canal de Telegram.
!Únete!





































