Xalapa, Ver.- La crisis educativa que enfrentan comunidades de la sierra de Zongolica estalló este jueves en la capital del estado, luego de que padres de familia de Tehuipango y Atlahuilco bloquearon la carretera Veracruz–Xalapa a la altura de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV), en protesta por la falta de docentes en sus escuelas.
Los inconformes señalaron que desde hace semanas han solicitado la asignación de maestros para planteles en comunidades como Xiujtempa y Opotzinga, en Tehuipango, así como en varias localidades de Atlahuilco, sin que hasta ahora se les haya dado respuesta.
La ausencia de personal docente, denunciaron, ha dejado a cientos de niños sin clases en pleno ciclo escolar.
“Ya nos hemos manifestado en nuestra región y en la Delegación de Zongolica, pero no hay respuesta. Es como si no figurara, nadie nos escucha”, expresaron algunos de los padres, quienes se trasladaron hasta Xalapa para ser atendidos directamente por las autoridades estatales.
De acuerdo con los manifestantes, la falta de maestros ha obligado al cierre de escuelas completas, afectando gravemente la educación de los menores.
“Nuestros hijos están perdiendo semanas de clases y eso no es justo. La educación es un derecho y no se está cumpliendo”, subrayaron.
Al no recibir una respuesta positiva por parte de la SEV durante su visita, los padres de familia decidieron cerrar el paso vehicular sobre la carretera como medida de presión, lo que generó un fuerte congestionamiento en una de las principales vialidades de acceso a la capital.
La protesta, acompañada de pancartas y consignas, busca visibilizar lo que calificaron como un problema de abandono en la región de las Altas Montañas.
Los inconformes advirtieron que no se retirarán hasta que exista un compromiso real por parte de la Secretaría de Educación de Veracruz para atender la falta de maestros.
Con esta acción, los padres de familia esperan que las autoridades educativas estatales reconozcan la urgencia de enviar docentes a las comunidades serranas, donde la educación de cientos de niños sigue detenida por la indiferencia burocrática.




































