Redacción Informante
Ciudad de México y Washington D.C. – La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, acordaron una nueva prórroga en las negociaciones comerciales para evitar la imposición de aranceles del 30% a las exportaciones mexicanas, que estaba prevista para el 1 de noviembre. Este pacto se cerró tras una llamada telefónica sostenida el sábado 25 de octubre, según informó la propia Sheinbaum.
Una llamada estratégica a horas del ultimátum
La llamada, descrita por la mandataria mexicana como «breve y cordial», se realizó a menos de una semana de que venciera el plazo de 90 días acordado en julio. Ese plazo fue una pausa a la amenaza inicial de Trump de imponer aranceles del 30% a partir del 1 de agosto, como medida de presión en el contexto de disputas comerciales y de seguridad.
Sheinbaum destacó la importancia de la comunicación para asegurar que los equipos continuaran trabajando antes de la fecha límite.
Se desactiva la amenaza inmediata
La llamada confirmó que la amenaza de aranceles especiales para el 1 de noviembre se desactivó. Ambos equipos negociadores tendrán «unas semanas más» para abordar los temas pendientes, los cuales Sheinbaum indicó que están avanzados. La presidenta aseguró que «no hay ninguna situación, por lo pronto, en donde pudiera haber el 1 de noviembre algún arancel especial». Aunque Sheinbaum reconoció la imprevisibilidad de las decisiones de Trump, la conversación ayudó a establecer un camino negociado.
Las barreras no arancelarias en el centro de la discusión
El enfoque principal de las discusiones actuales son 52 barreras no arancelarias relacionadas con seguridad y migración, las cuales han sido utilizadas por la administración Trump como presión para que México realice cambios. Sheinbaum mencionó que ambos líderes reconocieron el progreso en las negociaciones y acordaron hablar nuevamente cuando los equipos técnicos finalicen la revisión de los puntos.
Un contexto de negociación constante
Este suceso es parte de una serie de tensiones comerciales desde que Trump manifestó su intención de sancionar a México si no cumplía con sus demandas en seguridad fronteriza y combate al fentanilo. México ha presentado propuestas para fortalecer su industria y reducir el déficit comercial con Estados Unidos, pero Trump ha utilizado persistentemente los aranceles como herramienta de negociación.
¿Y el T-MEC?
Es relevante señalar que estas negociaciones bilaterales no representan una renegociación formal del T-MEC, el acuerdo comercial vigente desde 2020. Las presiones arancelarias de Trump buscan influir en el comercio, pero la revisión del T-MEC sigue un proceso aparte, aunque el éxito de estas conversaciones podría facilitar futuras discusiones.
En conclusión, la llamada brindó un alivio temporal a las relaciones comerciales, posponiendo la amenaza de aranceles significativos. Sin embargo, la solución a las barreras comerciales depende del avance de las negociaciones en las próximas semanas.
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