El regreso a clases presenciales ha representado un desafío para docentes y padres de familia, pues tras dos años de encierro por el brote de COVID-19, los adolescentes no saben convivir ni tener límites entorno a la violencia y el acoso en las escuelas.

De acuerdo a especialistas en el área de psicología y educación, el acoso escolar dentro de los planteles ha aumentado de manera significativa debido al impacto que causó el no tener una convivencia directa por más de dos años.

¿Cómo impactó el encierro en los alumnos?

1 de cada 6 atentan contra su vida
60% de acosadores tendrá al menos un índice delictivo en su vida adulta
80% no se reportan

Fuente: Congreso del Estado

Maestros reconocen indisiciplina y apatía

Los maestros reconocieron que al regresar a la presencialidad, hubo mucha indisciplina y a la vez apatía.

Los mismos especialistas señalan qué dentro de las aulas no solamente se da la violencia verbal, psicológica y social, también los niveles de violencia física han aumentado, debido a diversos factores entre los que se encuentran ausencia de empatía, egocentrismo fracaso escolar, consumo de alcohol y drogas, entornos familiares ausentes

Psicólogos señalan es importante aumentar los canales de comunicación en casa, trabajar en habilidades de resolución de conflictos, así como trabajar en los estudiantes sobre un correcto desarrollo de la inteligencia emocional y resiliencia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí